La esterilidad

La infertilidad no es un problema nuevo. Es tan antiguo como la humanidad. En los tiempos Bíblicos el término para la mujer sin hijos era “esterilidad”. La esterilidad era considerada como una desgracia social, ya que los hijos proveían una valorada seguridad y eran vistos como un lazo esencial para continuar con el linaje y el honor de cada familia.

La esterilidad era odiada y desdeñada, a veces se referían a ella como una “maldición”.

Aunque el dilema de estar sin hijos no es percibido tan negativamente en muchas culturas hoy; aún permanece siendo una gran carga para muchas parejas sin hijos debido a la tendencia de excluir a esos matrimonios indirectamente de las normas socialmente aceptables de la familia.

Consideremos algunos factores médicos.
En las mujeres la esterilidad, puede ser causada por: infecciones, cicatrices de una enfermedad sexualmente transmitida o “endometriosis”, ovulación disfuncional, deficiencia hormonal, etc.

La mala nutrición puede también impactar el sistema femenino reproductivo y ha llegado a ser una causa frecuentemente en estos días, en que muchas mujeres intentan reducir peso corporal en una manera inapropiada.

Para la mayoría de las mujeres infértiles, no existen síntomas que acompañen la infertilidad.
Algunas mujeres con síntomas de obesidad, acné, excesiva cantidad de vello facial, períodos menstruales irregulares, pasados de fecha o ausentes; podrían tener desequilibrio hormonal, que interferiría con la fertilidad.

No hay manera de prevenir la infertilidad, porque hay muchos factores que contribuyen a la capacidad de ovular, concebir y llevar un embarazo a término.
Pero nombramos algunos consejos útiles que nos dan los expertos en la materia.
1. Algunos cambios en la dieta pueden ser útiles.
Estudios han demostrado que el consumir demasiadas tazas de café por día, puede estar asociado con la demora en la concepción en mujeres que han tratado de quedar embarazadas.
Consumir cafeína equivalente a más de dos tazas de café por día, ha sido asociado con una incrementada incidencia de infertilidad debido a la enfermedad de “endometriosis”.

La cafeína se encuentra en el café, en el té negro, te verde, algunas bebidas “Colas”, en el chocolate, cocoa y en muchos medicamentos de farmacia.
Aunque no todos los estudios encuentran que la cafeína reduce la fertilidad femenina, muchos doctores recomiendan abstenerse de la cafeína a quienes buscan quedar embarazadas.

2. Algunos cambios en los estilos de vida pueden ayudar.
Cuanto más fuman las mujeres parecen tener menos probabilidad de concebir. Mujeres que han tenido madres fumadoras durante el embarazo pareciera que tienen más dificultades a la hora de concebir.
Dejar el cigarrillo puede mejorar la fertilidad.
En algunos casos las bebidas alcohólicas pueden interferir en la fertilidad.
Estar excesivamente por debajo o por encima del peso adecuado puede interferir también.

Existen ciertos medicamentos que pueden interferir; cuando existen dudas es necesario consultar al médico.
Hay ciertas drogas para la fertilidad que comúnmente son prescriptas por los profesionales.
Algunos recurren a la “inseminación artificial”, que consiste en colocar el esperma directamente en el útero. Otros a la “fertilización in Vitro” que es cuando el huevo del ovario y el esperma son combinados bajo condiciones controladas en un laboratorio. Luego el embrión es implantado en el útero de la mujer.

Algunas parejas deciden hacerse algunos de estos tratamientos, otras en cambio no.

Hay ciertos costos a pagar por estos, costos estresantes:
• Costos financieros: Estos tratamientos cuestan una fortuna.
• Costos profesionales: ¿Perderé mi trabajo a causa de estos tratamientos?
• Costos emocionales: ¿Cómo luchará la pareja con las emociones si el tratamiento fracasa?

Estar con amigos, familiares, o compañeros de trabajo que tienen niños es otra situación estresante.

Hay un número de temas que son críticos para una pareja que enfrenta el tratamiento.

• Para una persona ser infértil es un tema abrumador.
Así mismo, es el tratamiento. La persona debe estar preparada para manejar tantos sentimientos juntos, que son molestos y desconocidos.

• Es necesario comprender que los hombres y mujeres enfrentan de una
manera diferente la infertilidad.
Las mujeres tienden a hablarlo más con quienes las rodean o deseen escucharlas, los hombres en cambio son más reservados, no queriendo significar esto que el tema carezca de interés para ellos; tan sólo lo comparten menos.
• Puede suceder que el tratamiento de la infertilidad fortalezca a la pareja
o por el contrario la divida.
Todo depende del grado de relacionamiento que tenga la pareja, si saben discutir sus sentimientos, sin son una buena pareja, si llevan una vida sexual satisfactoria, etc.
• Debemos saber que la infertilidad, con su amplio espectro de
tratamientos, puede ser agobiante.
Hay temas complicados que decidir como: preservar embriones en un freezer para un uso futuro.
¿Qué pasa si debe repetir el tratamiento?
Cuánto más informada esté la pareja acerca del tratamiento, más chances tiene de no dejarse abrumar por la intensidad del mismo.

• Debemos comprender además que las cosas no siempre suceden como
nosotras queremos, pero podemos estar más tranquilas si de nuestra parte hemos intentado lo mejor.
Quizás lo mejor a veces sea decir: “¡ya lo intenté, ahora estoy lista a parar con todo esto!”

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