El cuidado de los ancianos

Me gustaría saber cómo te sientes cada vez que cumples un año más de vida.

Puede ser que estás poniéndote mayor, o tienes un padre o una madre que debas cuidar y sientes inseguridad acerca del futuro que te espera. Queremos aprender juntas acerca de esta importante etapa de la vida a la cual esperamos llegar.

 

Una amiga nos escribió lo siguiente: “Tengo a mi mamá muy mayor y ella vive sola. A veces cae de sorpresa a visitarme y quiere hablar y hablar… De veras que es hermoso verla. Es bueno saber que se maneja sola para ir y venir, pero yo aún trabajo y cuando ella viene a veces se me hace tarde. Temo ofenderla pero amablemente debo cortar su conversación. Me llama por teléfono muy a menudo porque quiere contarme sus cosas. Realmente me da pena no poder pasar más tiempo con ella. Me doy cuenta que desde que falleció papá se siente muy sola y tiene necesidad de llamarme para conversar conmigo o con mis hijos. Yo la animé que escuchara el programa de ustedes con tantos temas interesantes para nosotras las mujeres y para que se sienta acompañada y animada.”

Gracias amiga por tu carta y por tu experiencia vivida junto a una mujer adulta mayor. Nos ilustra un poco lo que significa vivir esa etapa de la vida.

¿Qué acerca de ti…tienes algún anciano en casa que debas cuidar? Pues prepárate para escuchar algunos buenos consejos que te ayudarán a cumplir mejor esa tarea.

 

Mi amiga Sofía llevó a su anciana madre a vivir con ella  y la cuidó durante sus últimos seis meses de vida. Debió arreglárselas para cuidar a sus tres hijos pequeños y a su mamá enferma. Ella me contó: “fue una experiencia bien difícil…pero de lo más reconfortante. No cambiaría esa experiencia por nada del mundo”

Aunque la mamá apreciaba todo lo que Sofía hacía por ella, se sentía infeliz, sola y deprimida…porque ya no era capaz de realizar las cosas por si misma para su propio cuidado. Aunque amaba a sus nietos sus ruidos mientras jugaban, la ponían nerviosa. Tanta medicación que tomaba cada día le hacía sentir miserable.

Al correr el tiempo, los roles madre e hija cambiaron. Sofía llegó a ser la madre y la madre llegó a ser la hija. En vez de escuchar palabras de amor y aceptación de su madre ella la criticaba. Sofía debía velar por ella constantemente para que no se cayera ni lastimara.

Pero algo maravilloso sucedió…la familia toda aprendió a ser paciente y bondadosa. Los hijos de Sofía se desenvolvieron con amabilidad y respeto; le leían algún cuento, le conversaban, le tomaban de la mano, se reían y bromeaban con la abuela. Aprendieron que la muerte es una parte natural de la vida.

Para la abuela significó estar rodeada y atendida por sus seres queridos hasta el final de sus días. Esta experiencia cambió a toda la familia. Sofía está muy contenta y satisfecha de haber tenido y cuidado a su mamá cuando más lo necesitaba.

 

Es muy loable la actitud de Sofía y la de su familia hacia la ancianita. Llegar a anciano es llegar a la etapa de las pérdidas de esta vida. La piel se arruga, el cabello se torna gris, los principales órganos pierden la capacidad de funcionar correctamente y se acentúan las pérdidas de la memoria y gradualmente es necesario depender de otros.

 

La mayoría de los adultos mayores tratan desesperadamente permanecer en control de sí mismos y de su entorno y muchos se resisten a cualquier clase de ayuda. Dejar que otros les ayuden les hace sentir como que están perdiendo el control de las cosas y que ya son unos inútiles.

 

¿Tienes un anciano en casa? ¿Cómo puedes saber si está bien? Ver a nuestros padres ancianos no es nada fácil. No queremos pensar que comienzan a tener problemas. Sus brazos siempre han sido lo suficientemente fuertes para sostenernos y ayudarnos; sus mentes ágiles para darnos respuestas…y no queremos admitir que esas épocas están llegando a su fin.

 

La mayoría de las veces ellos tampoco quieren admitirlo. Sus vidas han sido plenas…como matrimonio, en las profesiones, trabajos, amigos. Ahora están llegando a ser dependientes a causa de su edad. Imagina lo que esto significa para ellos – los que cuidaban, deben ser cuidados.

 

¿Cuándo necesitan ayuda nuestros ancianos? Bueno…cuando notamos que ya no son capaces de realizar sus actividades diarias. Cuando tienen problema con su higiene personal, con vestirse, preparar sus alimentos, o subir las escaleras.

 

Estas señales no necesariamente significan que no podrán seguir viviendo solos sino que necesitarán alguna clase de ayuda. Otros indicios son: los olvidos, pérdida de peso, ansiedad inusual, confusión, depresión…

 

¿Cómo podemos proveer para sus necesidades? Es importante recordar que ser anciano no es una enfermedad, así que no debemos tratarlos como enfermos. Todo lo que hagamos debe comenzar con amor y empatía, tratando de entenderlos cómo se sienten.

¿Cómo cuidar de sus necesidades físicas? Veamos algunos consejos prácticos.

# Debes tener a mano el número de teléfono de su médico o servicio de emergencia.

# Si se pone más débil, necesitará ayuda- para bañarse, vestirse y comer. Quizá necesite una enfermera o cuidadora.

# Asegúrate que come alimentos nutritivos, vegetales, frutas y cereales.

# Que en la casa no haya muebles en el camino de modo que pueda moverse con facilidad, sin tropezar.

# Asegúrate que tiene bien a mano todo lo que necesita- por ejemplo; medicinas, anteojos, bastón, zapatos…es decir lo que usará cada día.

 

Qué podemos decir acerca de sus necesidades emocionales- Son tan importantes.

= No trates ni tomes posesión de la vida de tus padres. Puede ser que ya sean ancianos pero aún merecen el derecho de tomar sus propias decisiones pues mentalmente están capaces de hacerlo.

= Mantenlos informados de los eventos que suceden en tu ciudad, país o alrededor del mundo.

= Si viven en tu hogar y pueden ayudar en algo, haciendo tareas como tender la ropa, pasar la franela a los muebles y cosas así, les hará sentirse útiles. Podrían ayudar en el cuidado de los hijos.

= Pídeles algún consejo u opinión sobre algún asunto.

= Anímales a contar historias de su vida pasada. Anima a tus hijos que también lo hagan. Mira fotos y coméntalas con ellos.

= Permite que tengan su tiempo para descansar, meditar y orar.

= Intégralos a las fiestas de la familia, a celebraciones especiales, al compañerismo con la familia y los amigos. Que se sientan como en casa.

= La vida espiritual para ellos es importante. Acompáñales y llévalos a la iglesia y permite que integren y participen en los ministerios cristianos.

=Los ancianos disfrutan las salidas, paseos al aire libre, caminatas por el parque, un concierto, o una visita a parientes y amigos. Anímales a ser activos y comprometidos con la comunidad.

= Necesitan saber que son amados y útiles. Debes crear un ambiente alegre y agradable a su alrededor. Sé amable y paciente, recuerda que ellos te cuidaron cuando fuiste pequeña.

= Si no viven en tu casa o se encuentran en un hogar para ancianos y has prometido visitarlos, no olvides hacerlo; te estarán esperando con mucha ilusión de verte. Comunícate a  menudo por teléfono o escríbeles si viven lejos. Envíales fotos y pequeños regalos como golosinas y dulces.

= Las personas mayores tienen mucho temor a ser olvidadas o resultar una carga. Con tus actitudes puedes ayudar a disipar esos temores.

 

Para los ancianos es difícil aceptar que tienen que depender de otros en especial de los más jóvenes. Haz lo mejor de tu parte para hacerles sentir útiles. Demuéstrales que estamos felices de tenerles y que ellos no son una carga. Tener cuidado de tus padres puede llegar a ser la mejor experiencia educacional que des a tus hijos para cuando tú seas adulto mayor.



Un comentario para “El cuidado de los ancianos”

  1. Maribel Lopez dice:

    Hoy escuche el programa desde Anzoategui, Venezuela; soy madre y estudio licenciatura en educacion integral, me gusto mucho este programa siempre les escuchamos, casi todos en i familia soos cristianos, este programa me vino como anillo al dedo pues tengo que hacer un trabajo sobre este tema y siempre que podemos mis compañeras de estudios y yo damos el punto de vista de la biblia con respecto a los temas que nos toca exponer…. Sus programas me han sido de mucha ayuda espiritual siempre que puedan envienme cualquier material que tengan disponible sera un placer leerlo y ponerlo en practica. Su programa es de bendicion para nuestras vidas, en cuanto pueda compartire con ustedes el testimonio de mi pequeño de 9 años… El Señor les continue bendiciendo en su labor

    Maribel Lopez, Anzoategui, Venezuela

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