La leche de la Palabra de Dios

Si eres madre, nunca olvidarás cuando nació tu primer bebe. Seguramente recordarás el nacimiento de cada hijo si tienes más de uno. Pero con el primero es donde comienzas a aprender a ser mamá, es un tema completamente nuevo y apasionante.

Especialmente eso de darle a tomar de tu leche. El pequeño bebe sabía exactamente lo que debía hacer…abriendo su pequeña boca y buscando para amamantarse.

Tú no debiste enseñarle, él por reflejo buscó hacerlo porque Dios le hizo con esa capacidad y necesidad de succionar apenas hubo nacido. Si has observado a los animales, ellos poseen ese mismo reflejo. Inmediatamente de nacer van en busca de la mamá para succionar. Y pronto después, cuando un bebe siente hambre llora reclamando más leche. ¿Tuviste que enseñar a tu bebe llorar? No, en Absoluto, es un reflejo natural. Es algo que hará cada vez que tenga hambre y necesite comer. Y recuerdas que aún antes que el bebe comenzara a succionar sentías que la leche ya estaba allí para salir. Es natural que suceda y es la manera que nos hizo Dios, prontas para proveer el alimento para nuestro hijo.

Ese alimento satisfará al bebe porque la leche es lo que realmente el niño necesita. También trae satisfacción a la madre porque puede proveer para él y así se crea un lazo de unión entre ambos muy íntimo y especial.

Quiero decirte que la Biblia, la Palabra de Dios nos habla de una leche para nuevos bebes. En 1aPedro 2:2 nos dice esto: “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación” ¿Qué significa esto?

Quiero ilustrarlo con una historia de la Biblia que se encuentra en Juan 3:1-7 “Había un hombre llamado Nicodemo, un líder religioso judío…Este vino a Jesús de noche y le dijo: Maestro, sabemos que Dios te envió a nosotros para enseñarnos. Tus señales milagrosas muestran claramente que Dios está contigo”

Jesús respondió: Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el Reino de Dios.” “¿Qué quieres decir? Exclamó Nicodemo; ¿Cómo puede un hombre siendo viejo entrar otra vez al vientre de su madre y nacer de nuevo?

Jesús le respondió: Te aseguro, nadie puede entrar al Reino de Dios si no nace del agua y del espíritu. Los humanos pueden producir sólo vida humana pero el Espíritu Santo te hace nacer a la vida espiritual. Así que no te sorprendas cuando te digo que debes nacer de nuevo”

Nicodemo entonces le preguntó: “Cómo puede hacerse esto?

Jesús se lo explicó… (vs 16 y 17)

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo Unigénito, para que ntodo aquel que en El cree no se pierda más tenga vida eterna. Porque no envió Dios a Su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él”

El estaba hablando acerca de si mismo…vino a dar Su vida para limpiarnos de nuestros pecados. Nuestros pecados son las cosas erradas que hacemos, o pensamos o decimos. Los pecados nos separan de Dios. Pero Dios nos ama tanto que buscó la manera de volvernos a El. Envió a Jesús quien murió cargando el castigo por nuestros pecados.

Te preguntarás qué tiene que ver esto con la leche que hemos mencionado antes?

Bien, cuando entiendas lo que Jesús hizo por ti, y le pidas perdón por tus pecados, habrás “nacido de nuevo” porque serás una nueva persona. Tendrás nuevas actitudes, nuevos deseos de vivir diferente y necesitarás alimentar tu ser espiritual, con la leche espiritual o sea con el alimento que Dios te brindará para crecer como lo necesita tu bebé cuando nace.

Repasemos lo que hemos leído antes en 1ª.Pedro 2:2 “Desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación”

Dios es amable y amoroso…El quiere que todos podamos nacer de nuevo a su familia. Y El quiere alimentarnos con esta leche espiritual. Esta leche se encuentra en la Palabra de Dios, la Biblia. En ella encontrarás todo el alimento que necesitas como un nuevo creyente en Jesús. Tendrás hambre de la Palabra de Dios, un hambre notorio como lo tiene un bebé cuando desea la leche de su madre.

Así como el niño que toma la leche de su madre y crece más y más llega el momento que dejará de tomar esa leche para comer alimento sólido porque ha crecido, de la misma manera sucederá contigo con la comida espiritual de la Palabra de Dios.

Cuando creces en el conocimiento y entendimiento de Dios, necesitarás alimento más sólido. Escucha lo que dice la Biblia en Hebreos 5:13-14:  Y todo aquel que vive aún de la leche es un niño, porque es un inexperto en lo que es correcto. El alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, quienes por la experiencia pueden diferenciar entre el bien y el mal”

Así como tu hijo crece y comienza a distinguir entre lo que está bien y lo que está mal, así tú creces en tu fe. A medida que lees y escuchas la Palabra de Dios vas creciendo y entendiendo cada día más quién es Dios y qué quiere para tu vida. Te vas dando cuenta qué está bien y qué cosas agradan realmente a Dios y al crecer en tu vida espiritual también estás dispuesta a ayudar a otros a ser fuertes en sus vidas y conductas.

Es mi oración y anhelo que Dios te ayude a crecer para alcanzar la madurez en tu propia vida y así ayudar a otros también.

Comparte!


    4 comentarios para “La leche de la Palabra de Dios”

    1. margarita dice:

      muy linda la enseñanza ma ayudara para entregarla a los que estan buscando el reino de dios bendiciones

    2. joselynpaulino dice:

      estoy disfrutando mucho sus temas y me gustaria recibir el calendario de oracion , tengo un ministerio de mujeres.

    3. Anónimo dice:

      Umm me parece un buen consejo para los niños .i.

    4. Anónimo dice:

      la leche es un nutriente

    Deja un comentario