El agua pura, como medicina

El agua es un elemento importantísimo para nuestra salud y bienestar general. Ya hemos hablado en programas anteriores del uso del agua con fines medicinales. Nos hemos referido al agua fría, al hielo y al agua caliente.

Recorrimos historias de personas que usando el agua fría y el hielo experimentaron un proceso des -inflamatorio cuando sufrieron alguna lastimadura en ciertas partes del cuerpo. El hielo hace que el fluir de la sangre al área lastimada sea más lento porque cierra los vasos sanguíneos.

También el agua caliente sirve para usos medicinales. Las gárgaras con agua caliente y sal son efectivas si tienes un dolor de garganta por ejemplo o si tienes una infección en un dedo y lo pones en agua caliente y sal comprobarás que esa infección madura y el pus sale y el dedo pronto sanará.

Hoy queremos referirnos acerca del uso que podemos darle al agua limpia y clara como un recurso medicinal. Para ello, veamos el caso de la familia de Pepe.

Toda la familia disfrutaba comiendo los deliciosos frutos de mango y a Pepe le gustaba trepar los árboles. Un día, decidió arrancar unos mangos grandes que se encontraban en la punta más alta de un árbol que había en el patio de su casa. Tomó un cuchillo consigo y trepó lo más alto que pudo. Repentinamente, su pie se deslizó y Pepe se cortó la mano con el filoso cuchillo. Imagínate cómo sangraba su mano. El jovencito bajó rápidamente del árbol y la mamá se sintió angustiada al ver su mano sangrando de tal manera y quiso recurrir a una manera casera poniendo un polvo en la herida. El niño recordó algo que aprendió en la clase de primeros auxilios en la escuela. Lo más importante era mantener bien limpia la herida. A la mamá le llamó la atención que Pepe rehusara que le colocaran algún polvo o la hoja de un árbol para detener el sangrado. El niño insistió que quería probar como le había enseñado la maestra en la clase de primeros auxilios.

Puso un poco de agua en un recipiente e hizo un poco de espuma con el jabón en barra y lavó cuidadosamente la herida con esa agua jabonosa. Eso hizo que la herida le fastidiara un poco, pero continuó lavándola hasta estar seguro que estaba limpia. Si le sangraba, simplemente presionaba la herida con un paño limpio hasta lograr que dejara de sangrar. Luego secó la piel alrededor de la herida y la cubrió con un trozo de tela limpia y seca. El corte no era demasiado profundo, por lo tanto sanó rápidamente, así que él se sintió orgulloso de lo que hizo. Al otro día comentó en clase con sus compañeros que lo enseñado por la maestra en cuanto a usar agua para limpiar las heridas, había funcionado muy bien. Es una buena cosa lavar las heridas inmediatamente con abundante agua limpia y jabón para evitar alguna infección.

Algo muy sencillo y eficaz. Recuerda que debe ser agua limpia y si es posible, jabón para quitar toda suciedad y gérmenes.

Pepe aprendió por experiencia propia lo que la maestra le había enseñado en las clases de primeros auxilios. Lavar con agua limpia y jabón una herida puede ayudar a sanar rápidamente. Pero quiero decirte que hay que tener mucho cuidado con el agua que utilizas para lavar o beber.; a veces las cosas no salen tan bien como esperabas.. Te contaremos la historia de Susi, ella no tuvo tanta suerte como Pepe.

Era un día sábado y la familia de Susi decidió asistir a un partido de football en una cancha de barrio. Bajo la sombra de un frondoso árbol, estaba un vendedor de refrescos. Susi compró algo para beber. Como a las dos horas tuvo un fuerte dolor de estómago y comenzó con diarrea. Resultó ser que el vendedor de refrescos no había utilizado agua pura y limpia para preparar el refresco. Su madre la llevó al hospital donde le proporcionaron una medicina para que pudiera sentirse mejor, y la enfermera le dio también un vaso grande de agua para beber. Esa agua había sido hervida lo suficiente y refrigerada, así que estaba limpia.

La enfermera le dijo:”Te he dado una medicina para matar los gérmenes que te han causado la diarrea… pero estás perdiendo mucho líquido de tu cuerpo a causa de la diarrea y la fiebre. Debes tomar ahora mucha agua limpia y pura de modo que no te deshidrates y no te debilites. Toma estas tabletas tres veces por día, pero recuerda que lo más importante es tomar mucha agua pura!”

Pronto Susi se sintió sana nuevamente y comprendió que la mejor medicina era tomar bastante agua limpia. Especialmente si estaba con fiebre.

¡Algo tan sencillo, pero tan maravillosamente necesario como el agua clara y pura! Pepe aprendió que lo más importante y adecuado para una herida, es lavarla con agua limpia y jabón y esperar que cicatrice si no es una herida muy profunda.

Y Susi aprendió que debe tener mucho cuidado con lo que toma por allí. Si no estás segura que el agua es limpia y pura, no la bebas, no es un agua confiable pues puede contener algún virus o bacteria. En todo caso si no estás segura deberías hervirla unos minutos y dejarla enfriar para luego beberla. Pero recuerda, necesitas beber mucha agua cada día, nuestro cuerpo la necesita, sólo debes asegurarte que es agua confiable, segura, libre de gérmenes.

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