Testimonios de Oyentes de Mozambique y Angola…

Testimonios de Mozambique:
Cuando confías en Dios, Él te usará para que seas sus manos. Mi matrimonio estaba en crisis, pero comencé a orar que mi Señor tomara control del corazón de mi esposo. Sé que tomó un largo tiempo a mi Señor tomar control y suavizar mi corazón para que fuera suave. Mi consejo a mis hermanas compañeras es que cuando tengan problemas deben ser pacientes y Dios les dará una buena respuesta.
Les explicaré qué ha sucedido en mi vida, hermanas. Soy la tercera hija de mis padres. Cuando llegué a ser una mujer, mi padre hizo que me casara con el hombre que había sido su doctor brujo. Yo era la esposa número cuatro de este hombre y se me dijo que no fuera a la iglesia. Tengo cinco hijos de este matrimonio y deseaba verlos lejos de esta vida de sufrimiento. A veces oraba secretamente, porque si era descubierta mientras estaba orando, luego sería golpeada por mi esposo. Un día, mi hijo mayor tuvo un amigo que lo llevó a la iglesia. El amigo vino a nuestra casa y le pidió a mi esposo que permitiera a nuestro hijo ser parte del programa de jóvenes en su iglesia. Por dos días lloré con temor que mi hijo fuese castigado. Pero entonces mi esposo me pidió que como era la madre que acompañara a nuestro hijo cada domingo de modo que pudiera controlar sus movimientos. Pensé que esto no podía ser cierto, pero él nos ha permitido a mi hijo y a mí hacer lo que yo deseé hacer hacía tanto tiempo. Dios es un Dios viviente, ahora puedo decir que soy una cristiana y me uní al programa de Proyecto Ana. Por favor, oren conmigo, que un día vea a mi familia en la iglesia.
Cuando me casé, no sabía que en ese momento ese hombre estaba usando drogas. Él pretendía o aparentaba vivir como un cristiano. Después de un tiempo comenzó a lastimarme- hasta que nos separamos.
Me transformé en una mujer muy sufrida. Entonces escuché el programa Mujeres de Esperanza en la radio. Después de haber estado escuchando por un año los programas, comencé a llamar a la productora, de modo que pudiera ser parte de esta familia. El último año, comencé a reunirme con otras mujeres que estaban entregando sus problemas y dificultades a Dios en oración. Fue muy difícil para mí compartir mis problemas con ellas, pero lo hice. Un día sentí como que me estaba muriendo debido a la pobreza en mi hogar. Tengo un hijo. Ahora soy una nueva persona. Tengo la esperanza que todas mis cargas que dejé a Dios serán más livianas. Ahora estoy trabajando, haciendo tareas domésticas y también cuido de un precioso bebé. Dios conoce mi vida y tiene un propósito para mí.
Testimonios de Angola:
Una mujer abusada por 15 años, despreciada por ser considerada estéril, se reunió al grupo de oración de Proyecto Ana en 2013. Escuchando los programas, ayunando, orando y compartiendo, Dios oyó sus peticiones y ella fue sanada de su esterilidad. Concibió y dio a luz a un bebé que ahora tiene dos meses de vida.
¡Gracias a Dios! Compartí con los grupos de oración en mi iglesia acerca de la enfermedad que esclavizó a mi hijo durante siete meses. Vomitaba todo lo que comía y bebía. Por la gracia y misericordia de Dios está sano y ha aceptado a Jesucristo como su salvador.
La coordinadora de Proyecto Ana Angola, visitó el Centro el Bethel, que cobija alrededor de 50 adolescentes y algunos niños de la calle. Durante los siguientes meses, las damas de Proyecto Ana visitaron el Centro Bethel para repartir algunos alimentos y llevar a cabo una reunión.

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