Dios nuestro Padre

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”– Jeremías 29:11

A menudo imaginamos a Dios estando muy lejos y fuera de nuestro alcance… intocable y que no se interesa en nuestras necesidades. Pero, a través de toda la Biblia, desde el comienzo y hasta el final, Dios está hablándonos como nuestro Padre. El salmo 103:13 dice: “El Señor es como un Padre para sus hijos, tierno y compasivo para aquellos que le temen”. ¿Cómo responde un padre a su hijo? ¿Le escucha cuando su hijo le pide algo? ¿Quiere lo mejor para su hijo?

Un día Jesús contó a sus seguidores una historia para ayudarles a comprender quien es el Padre Dios. Luego dijo: “¿Qué padre de entre vosotros, si su hijo le pide pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? O si le pide un huevo ¿le dará un escorpión? (Lucas 11:11-12). Por supuesto, Jesús sabía que ellos no lo harían. Y luego les explicó que Dios, del mismo modo, como Padre, quiere darnos lo que Él sabe es lo mejor para nosotros. Y que no quiere engañarnos ni castigarnos. La Palabra de Dios nos dice que Él nos cuida como un padre cuida de sus hijos. Él nos dice: “Porque yo sé los planes que tengo acerca de vosotros, planes de bienestar y no de mal para daros porvenir y esperanza” (Jeremías 29:11). Una vida sin esperanza no es una vida real. Quizás estás enfrentando algo ahora en tu propia vida y sientes que no hay esperanza. Dios tu Creador quiere que te acerques a Él. Quiere ser tu Padre y desea escuchar lo que tienes para decirle. Dios el Padre nos dice: “Cuando ores- escucharé”(Jeremías 29:12).

No sólo Dios el Padre nos escucha como lo ha prometido, sino que si lo buscamos lo encontraremos. En el verso 13 de Jeremías 29 Dios dice: “Me buscarás y me hallarás, porque me buscarás con todo tu corazón”. Si realmente deseas encontrar al verdadero Dios, lo hallarás (14) “Yo seré encontrado por ustedes dice el Señor y les traeré de vuelta de la cautividad”. ¿Te has preguntado qué cosas te tienen cautiva? ¿Es que estás en la prisión? Necesitas conocer las promesas de esperanza y de futuro que Dios tiene para ti, justo allí donde te encuentras rodeada de altos muros quizás. ¿O es una cautividad emocional? Necesitas saber que eres una persona valiosa delante de Dios. Él te valora. ¿Acaso es una cautividad espiritual? ¿Has llegado a pensar que el verdadero Dios no quiere esa clase de relación contigo? Dios quiere tener una relación personal contigo porque tú eres de valor para Él. Tiene planes para ti para prosperarte y no dañarte. Es un Padre amoroso. Te escucha y desea que lo encuentres.

¿Cómo podemos saber que Dios es un Padre amoroso? Nos envió a Jesús Su Hijo a esta tierra para mostrarnos cómo es Él. Jesús mostró su gran amor y compasión por aquellos que estaban sufriendo. Sanó a los enfermos y ayudó a los pobres. Y así como un padre quiere que sus hijos estén con él, Dios, nuestro Padre quiere que un día al partir de esta tierra vayamos a vivir con Él en las moradas celestiales. Jesús, hablando con sus seguidores cierto día les dijo que iría a preparar un lugar para que nosotros pudiéramos ir a vivir con Él para siempre (Juan 14: 1-9). Escucha esas palabras pronunciadas por Jesús:  “No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay. De otra manera os lo hubiera dicho. Voy pues a preparar lugar para vosotros. Y si voy y preparo un lugar, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo esté, vosotros también estéis. Y sabéis a donde voy y sabéis el camino. Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Si me habéis conocido a mí, también conoceréis a mi Padre, y desde ahora le conocéis y le habréis visto“.

Es hermoso saber que Dios nos ama y está preparando un lugar para nosotras junto a Él en las moradas Celestiales. Si pones tu confianza en Jesús y en lo que Él ha hecho, puedes ser una hija de Dios. Y tienes que saber que tu Padre Dios conoce exactamente lo que necesitas aún antes que se lo pidas. ¿No te parece maravilloso?

¿Cómo te sientes hoy? ¿Estás atravesando duras pruebas? Jesús te ama con el amor del Padre Dios. Él dijo: “Vengan a mí todas las que están fatigadas y cargadas y yo las haré descansar” (Mateo 11:28). Digamos juntas: Querido Padre Dios: gracias por amarnos tanto y por demostrar tu amor enviando a Jesús a este mundo. Gracias por preparar un hogar para mí junto a ti en las moradas celestiales. Amén.

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