Ejercicios

Hacer ejercicios debería ser una parte disfrutable y normal en la vida de todos. Debería ser tan natural como salir de la cama, comer o ir a trabajar. Si el ejercicio es divertido y simple, será más fácil transformarlo en un hábito diario. La verdad es que nuestros cuerpos fueron diseñados para el movimiento. Solo necesitas observar a los niños para ver cuánto gozo les trae el ejercicio.

Hay un par de puntos claves que podemos aprender de los niños acerca del ejercicio. Primero: ellos no requieren equipos o instrucciones complicadas. Segundo: para los niños hacer ejercicios llega a ser más fácil cuando lo hacen con otros.

La correcta cantidad de ejercicios junto con una buena nutrición puede acrecentar tu vida: te ayudará a vivir más tiempo, ser más productiva y tener más energía.

¿Qué puede suceder si no haces ejercicios? Debes saber que tus músculos se debilitan, te sientes cansada y estarás más predispuesta a enfermarte del corazón, tener el colesterol alto, osteoporosis y aun depresión. La clave para un ejercicio regular es desarrollar hábitos que disfrutas. Esa manera de ejercitarte llega a ser un modo de vida y puedes encontrar que disfrutarás como cuando eras una niña.

Queremos nombrar un par de puntos clave para que recuerdes al hacer ejercicios:

  • Asegúrate de no retener la respiración particularmente durante entrenamientos de fuerza; respira profundo, fuerte y regularmente.
  • Siempre debes estar atenta a tu postura: el vientre, los hombros, la espalda y la cabeza, cada parte bien alineada y en su lugar. Si tienes una mala postura durante el ejercicio estarás más predispuesta a sufrir algún daño.

Hablaremos hoy acerca de tres clases de ejercicios principales:

  • El primero y quizás el más importante es el ejercicio aeróbico. “Aeróbico” significa “con oxígeno”.
  • El segundo es el ejercicio anaeróbico o ejercicio sin oxígeno.
  • En tercer lugar hablaremos brevemente acerca del ejercicio de estiramiento y relax.

El primero, el ejercicio aeróbico, es el ejercicio que involucra tomar y soltar aire. No significa que debes quedarte exhausta. Cuando tomas parte en el ejercicio aeróbico, aun debes ser capaz de llevar una conversación. Quizás transpires. Los ejercicios aeróbicos más comunes son: caminar, trotar, danzar, nadar, andar en bicicleta y deportes tales como el tenis, básquet y fútbol. Para que te mantengas interesada, necesitas una variedad de actividades para poder escoger. Los deportes de equipo a menudo son la mejor opción porque llegas a ser parte de un equipo que depende de ti. Habrá veces cuando no sientas deseos o no te sientas como que eres parte de los ejercicios, sin embargo si las otras personas están confiando en que estarás allí, probablemente irás aun sin estar muy motivada. Trata de encontrar 30 minutos cada día para hacer actividad aeróbica; eso será ideal para tu salud. Hacer ejercicios aeróbicos en forma regular será bueno para tu corazón y tu estado en general. Te ayudará a prevenir la enfermedad cardiovascular, obesidad, colesterol alto y presión sanguínea alta. Después de un tiempo te sentirás mejor y con más energía. Estadísticamente vivirás más y tendrás mejor calidad de vida.

Los ejercicios anaeróbicos involucran intensos pero breves ejercicios basados en la fuerza. Es el ejercicio que desarrolla tu fuerza y tu resistencia muscular. Por ejemplo, estira los dedos de una mano. Luego cierra el puño bien apretado. Abre tu mano nuevamente. Repite esta acción rápidamente. Trata de hacerla 50 veces en 20 segundos. Después de un momento tu mano se sentirá muy pesada y deberás ir haciendo más lento hasta detenerte completamente. Esta es una actividad anaeróbica. Si repetimos este ejercicio regularmente lo haremos cada vez mejor en menos tiempo. Si por ejemplo has desarrollado una mala postura y decides hacer ejercicios para mejorarla, podría ser molesto y difícil al principio. Si permaneces y te mantienes haciendo los ejercicios, eventualmente los músculos que quieres usar para una mejor postura llegarán a ser más fuertes y tu cuerpo se acostumbrará a una nueva manera de pararte. Esto es lo que sucede con el entrenamiento anaeróbico o el de fuerza. Hay tres ejercicios anaeróbicos que son recomendables de hacer tres veces a la semana: agacharse, incorporarse y empujar o tirar. Haciendo estos ejercicios tus huesos se mantendrán fuertes y tus músculos fuertes y más gruesos. Eso te ayudará a transformar los alimentos en energía. Esta clase de ejercicios te hará más fuerte, mejorará tu postura y te dará más energía. Trata de hacer entre 10 a 15 repeticiones de cada ejercicio cada dos días. Si al hacer los ejercicios sientes alguna incomodidad y dolor, particularmente en la parte baja de la espalda, deja de hacer los ejercicios.

Hemos hablado de un tercer tipo de ejercicios: nos referimos a estiramiento y relax. Los ejercicios de estiramiento incrementarán tu flexibilidad, de modo que las uniones de tu cuerpo sean capaces de moverse en toda su capacidad de movimiento. Una de las más grandes uniones tales como los hombros, las caderas y la columna necesitan ser estirados todos los días, especialmente antes y después de hacer cualquier trabajo pesado o ejercicio. Todo estiramiento debería ser confortable. Estirar de más puede conducirte a toda clase de daños en los músculos o tendones.

Ya hay tareas que hacemos cada día y pueden ser parte de los ejercicios que necesitamos hacer. Por ejemplo: Si caminas mucho cada día en tus tareas normales, ya no necesitas mucho más de ejercicios aeróbicos. Si trabajas bastante en tu jardín, puedes hacer menos ejercicio de fuerza.

 

Lo más importante: disfruta de tu ejercicio y permanece en forma y con energía para tener más calidad de vida.

¡Realmente realizar ejercicios te produce mucho bienestar!

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