Llegando a ser mujer

Todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo que merece alabanza, en esto pensad”.

Filipenses 4:8

Sabemos que vivimos en un mundo complicado pero tenemos la esperanza de que algo bueno podemos lograr cuando tenemos nuestra mira puesta en Dios. El tema de hoy no es fácil de llevar a cabo debido a que la sociedad quiere hacer las cosas a su manera y no a la manera de Dios, porque tampoco cree en Él. Y desgraciadamente la sociedad implanta sus costumbres de tal manera que hace que la gente crea que es la manera correcta de vivir. Y por lo general somos las mujeres que salimos perdiendo. Cuando nos referimos a la pureza sexual la Biblia tiene mucho para decirnos. Por ejemplo, en el libro a los Proverbios se aconseja al joven alejarse de la prostituta (Prov. 5:8, 20), y a los hombres mayores aconseja disfrutar la intimidad con la esposa de su juventud, con la que se ha casado hace muchos años quizás (Prov. 5:18). Luego cuando vamos al Nuevo Testamento se aconseja al matrimonio lo siguiente: “El esposo cumpla con su esposa el deber conyugal; asimismo la esposa con su esposo”, para evitar así la inmoralidad sexual (1ª. Tesalonicenses 4: 3,8). Dios hizo el sexo, y todo lo que hizo Dios vio que era bueno en gran manera. Él espera que tanto los hombres como las mujeres lo usen de manera correcta, como lo ordena Dios, para ser felices.

La Biblia nos enseña que todo tiene su tiempo bajo el sol. Hay un tiempo para ser niñas y hay un tiempo para ser jóvenes y adultas. Llega el tiempo cuando la pequeña niña se transforma en una mujer. Todo lo que le sucede mientras es niña le ayudará a ser la mujer que espera llegar a ser. Mucho tiene que ver cómo se relacionaron sus padres con ella mientras era pequeña y durante sus años de desarrollo.

La pregunta es cómo una niña llega a estar lista para ser mujer. Hay ciertos cambios que naturalmente toman lugar en su cuerpo de niña, pero es solo parte del proceso. Llegar a ser mujer significa mucho más que ciertos cambios físicos. La niña necesita estar preparada para esos cambios. Necesita comprender lo que significan, pero aún más que eso, necesita ser capaz de tomar plena responsabilidad por sus actos y conducta como mujer. Veamos qué significa eso.

Lo primero es que la joven debe desarrollar su propia independencia. Vemos que esto sucede poco a poco mientras la niña crece. Aprende a cuidarse a sí misma y a hacer las tareas del hogar. Algunas niñas al llegar a los 15 o 16 años, son capaces de estar a cargo del hogar de sus padres por si a ellos les tocara estar fuera de casa por un tiempo. En otras palabras, a los 16 años puede haber aprendido a hacer buenas elecciones y correctas decisiones acerca de llevar adelante un hogar. ¿Pero se le puede confiar que haga buenas elecciones y tome correctas decisiones para otras áreas de su vida? Por ejemplo, habrá elecciones en cuanto a educación, acerca de la clase de trabajo o profesión que escoja llevar a cabo, acerca de la clase de amigos y amigas y más tarde la persona correcta con quien casarse. Seguramente a menudo necesitará la ayuda de alguien más experimentado para hacer esta clase de decisiones hasta que ella aprenda a hacerlas por sí misma. Esto es lo que significa ser mujer. Tiene que ser capaz de usar su mente en todos los asuntos que tienen que ver con la vida diaria.

En segundo lugar, como mujer necesita desarrollar un fuerte sentido de identidad personal. ¿Qué es lo que realmente significa tener sentido de identidad personal? Significa saber quién eres, cómo eres como persona, tus dones y capacidades, tus pensamientos, tus sabores, las cosas que te gustan. ¿Cómo es que una joven muestra este sentido de identidad personal? Podemos mencionar varias cosas que la identifican. Por ejemplo, la manera en que se viste. Como joven escoge ciertos estilos y colores porque a través de ellos está expresando la clase de persona que es. Lo demuestra en la carrera o trabajo que escoge llevar a cabo. En cada parte de tu vida haces elecciones basadas en la clase de persona que eres. Es por eso que necesitamos estar seguras de que comprendemos plenamente quiénes somos. No somos solo seres físicos o sociales. Somos por sobre todo seres morales y espirituales. Una mujer sin un fundamento moral y espiritual no se ha “encontrado consigo misma” en el más pleno sentido de la palabra. Realmente no comprende la vida; no se comprende a sí misma.

Sin valores morales y espirituales no podemos encontrar el verdadero significado de la vida, no podemos experimentar todo lo que es posible para un ser humano conocer y disfrutar. Para encontrarnos a nosotras mismas moral y espiritualmente, necesitamos encontrar a Dios. Para encontrar al verdadero Dios, necesitamos conocer a Jesús. Él es el camino a Dios. Jesús mismo dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6). Cuando Jesús llega a ser real para nosotras, comenzamos a darnos cuenta cuán importante es eso. Cuando decidimos seguir a Jesús, comenzamos a vivir de acuerdo a lo que es correcto a los ojos de Dios. Queremos evitar a toda costa todo lo que desagrada a Dios. Cada hombre, mujer o niño debe desarrollar este sentido moral. Este sentido de lo que es correcto y de lo que es erróneo. Cada una debe aprender a escoger lo que sabemos es lo correcto y bueno, y rechazar lo que está mal. De ese modo colocamos un fundamento moral para nuestras vidas diarias.

La Palabra de Dios nos dice que no podemos hacer esto efectivamente a menos que hayamos sido hechos vivos espiritualmente por el poderoso trabajo del Espíritu Santo, el Espíritu de Jesús. Cuando esto sucede, estamos capacitados para entrar en una correcta relación con Dios. Mientras continuamos y vamos más a lo profundo en esta relación, extendemos un fundamento espiritual para nuestras vidas diarias con la ayuda de Dios. Logramos esto leyendo o escuchando Su Palabra y pasando tiempo en oración con Él. Como resultado recibimos poder para vivir vidas que agraden a Dios y de bendición para aquellos que nos rodean.

Por supuesto, los valores de Dios no siempre son los mismos a los valores de la sociedad o comunidad donde hemos crecido. Por ejemplo, hay comunidades en que se considera que es normal que las niñas sean sexualmente activas antes que ellas tengan sus 12 años. Cuando llegan a los 19 o 20 años, algunas de ellas ya tienen 2 o 3 bebés o más para cuidar. En esas comunidades se necesita coraje y convicción para que una niña aprenda a esperar y mantenerse virgen hasta que le llegue el tiempo de casarse con quien será su esposo. Si en su comunidad ella tiene esa elección o posibilidad, necesita la ayuda de Dios para hacerlo de ese modo. También necesita fe para pedirle a Dios que le prepare un esposo para ella. Uno que también esté convencido de lo que es correcto, y que tenga la fuerza y el coraje de vivir correctamente.

Veamos lo que Dios dice acerca de escoger lo que es bueno y correcto. En la Palabra de Dios (2ª Samuel13:12-13) leemos lo que una joven virgen judía, hija de un rey, dijo a un joven que era su hermano y estaba forzándola a que durmiera con él. Nota los fuertes argumentos que esta joven expuso y lo que dijo en cuanto a la manera correcta de hacer las cosas:

¡No, hermano mío! ¡No me fuerces, porque no se debe hacer esto! ¡No hagas tal vileza! ¿Por qué? ¿A dónde iría yo con mi deshonra? Tú mismo serías considerado como un hombre vil. Ahora pues habla con el rey para que me de en casamiento contigo”.

Esta joven del pueblo de Israel sabía exactamente lo que era correcto, pero tristemente su hermano no quiso escucharla. Él era más fuerte que ella y la forzó y la violó. Esto arruinó la vida de la joven y la vida del muchacho, porque su hermano se vengó de él. Cuántas niñas y jovencitas tienen claro y están convencidas en sus mentes acerca de cómo deben responder frente al sexo y al matrimonio, al igual que la joven del pueblo de Israel. Las conductas correctas comienzan en la mente, en los pensamientos correctos. La Biblia dice: “Todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo que merece alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8).

Nada puede tomar el lugar del verdadero amor, aunque muchas personas sustituyen sexo por verdadero amor. Nuestra oración y deseo es que Dios te guíe siempre a escoger aquellas cosas que serán buenas para tu vida y para quienes te rodean. Recuerda que Dios creó el sexo no solo para que sea un acto físico sino como un acto hermoso designado por Dios para dar placer al esposo y a la esposa y para que traigan hijos al mundo. Es un acto que involucra el cuerpo, el alma y el espíritu de una persona.

 Pídele a Dios que a partir de hoy te ayude a ser una mujer conforme a su voluntad.

Deseamos que Dios te bendiga en todo lo que haces y te ayude a decidir lo mejor para ti.

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