El asma

El asma es una condición que hace que sea muy difícil respirar para la persona que lo sufre. Por eso, cuando alguien tiene un ataque de asma resulta ser muy espantoso. Respirar es algo que hacemos de manera tan automática que ni nos damos cuenta que lo hacemos. Tomamos el oxígeno del aire (es decir aspiramos) y luego expiramos el aire usado, una y otra vez sin pensarlo tal siquiera.

Los pulmones toman el oxígeno que da vida y lo llevan a nuestra sangre. La sangre luego toma el oxígeno y lo lleva al cerebro y a otras partes del cuerpo. El aire entra por nuestra nariz y boca y sigue por la tráquea. Los tubos bronquiales son dos tubos que se ramifican al final de la tráquea y van a cada pulmón donde se dividen aún en tubos más pequeños. El aire viaja dentro y fuera de los pulmones a través de esos tubos. Dentro de ellos hay unos cabellos muy finitos y un líquido pegajoso llamado mucus. Este mucus o mucosidad captura partículas en el aire que el cuerpo no desea tenerlos, tales como el polvo, gérmenes y químicos dañinos. Los finos pelos, empujan la mucosidad arriba y afuera de los tubos bronquiales y a la garganta. Nos deshacemos de eso estornudando, tosiendo o tragándolo.

Es maravilloso pensar que nuestro Creador nos hizo con esa capacidad y la mayoría de las veces funciona bien. Pero no siempre las cosas funcionan como deberían porque somos seres imperfectos viviendo en un mundo imperfecto. Nuestros pulmones son particularmente vulnerables a enfermarse debido al aire que respiramos. Piensa en todo lo que hay en el aire: polen, polvo, virus, bacterias, cosas que hay en nuestras casas y en los lugares de trabajo, humo de tabaco, tóxicos químicos y muchas cosas más que no quisiéramos aspirar. La mayoría de nosotras quizás no somos afectadas por esos olores o cosas. Tanto los finos pelos como la mucosidad en los tubos bronquiales hacen su tarea para evitar malestares e infecciones. Pero muchas personas son afectadas por cosas que hay en el aire, en las comidas o el medio ambiente, y desarrollan un desorden respiratorio llamado asma.  Las alergias a los alimentos a menudo producen un ataque. Algunas veces las personas pueden descubrir lo que ha sido el disparador de un ataque pero no siempre sucede.

Los doctores no saben exactamente lo que causa el asma. A menudo varios miembros de la familia lo tienen, por tanto podríamos pensar que hay un factor genético en algunos casos. El asma es una enfermedad crónica. Podrá estar contigo por un largo tiempo. No hay una cura final, pero la medicina moderna ha descubierto maneras de controlarlo. Debe ser controlado porque de otro modo puede ser peligroso para tu vida.

El asma comienza como un ataque. El ataque podría ser disparado por un resfrío, por respirar algo que le dé alergia o comer algo que te produzca alergia. Algo sucede en el cuerpo cuando se produce un ataque. Podemos mencionar tres cosas principales:

  1. Los tubos bronquiales fabrican más mucosidad que lo normal. Debido a que los mocos son espesos y pegajosos los tubos se congestionan.
  2. Los tubos bronquiales comienzan a hincharse así como nuestra piel cuando la arañamos.
  3.  Los músculos alrededor de los bronquios se ponen tensos.

Estas tres cosas que mencionamos hacen que los tubos bronquiales se estrechen y que sea muy difícil respirar. Si sufres de asma sabrás cómo se siente. Los síntomas más comunes son:

  • Tos (especialmente de noche)
  • Jadeo
  • Dificultad para respirar
  • Estrechez del pecho, dolor o presión

Pero hay una gran variedad de síntomas de asma. Puede comenzar repentinamente o puede llevar mucho tiempo para desarrollarse. Los ataques pueden ser severos, moderados o aun débiles. En un ataque severo quedas sin poder respirar y con dificultad para hablar. Los músculos del cuello pueden ponerse tensos y los labios y uñas tornarse azules. La piel alrededor de las costillas puede hundirse mientras tratas de respirar. Necesitas ayuda urgente y si dejas pasar mucho tiempo podría ser fatal. Sin embargo, el ataque más común es el moderado o suave. Este sería cuando sientes que te aprieta el pecho. Podría ser que comienzas con tos y salivas mucosidad. Podrías tener problemas para dormir o cansancio. Podrías sentir un silbido cuando respiras y eso se debe a que los tubos se han estrechado para respirar. Necesitarás ayuda pero no es una amenaza para tu vida como cuando tienes un ataque severo.

Necesitarás un tipo de medicina que solo tu doctor podrá recetar. No compres medicamentos para el asma sin la receta médica; podría no aliviarte y aun ser peligroso. Hay dos tipos de medicinas que el doctor podrá recetarte: El primer tipo es para las emergencias, cuando el ataque de asma ha comenzado. Es para detener el ataque y abrir los tubos bronquiales. A menudo lo encontrarás en forma de un inhalador que lo usas directo para desobstruir los tubos bronquiales. El otro tipo de medicina está diseñado para prevenir el ataque de asma. Es para usarlo cada día.

Algo más que puedes hacer para ayudar a controlar el asma, es descubrir qué cosas actúan como disparadores del ataque aunque puede ser difícil descubrirlo porque hay muchas diferentes cosas que pueden comenzarlo. Podemos nombrar algunas de esas cosas: El aire frío, el humo del tabaco, el humo de la leña, perfumes, pinturas, fijador de cabello, el polvo, polen, animales como los gatos, los perros, las gallinas, un resfrío o gripe y otras enfermedades. Es importante descubrir qué cosas son disparadores de ataques de asma de modo que puedas evitarlos. Como son tantas las posibilidades de un ataque ayudaría llevar una lista escrita cuando te sucede. Pensar qué comiste, donde estuviste, qué oliste y demás, y anotarlo.

Algunas sugerencias que pueden ayudar: alguien que sufre de asma jamás debería fumar ni estar cerca de alguien que lo hace. Evita respirar el humo de la leña o cocinar con leña. Mantén todo animal fuera de tu casa en especial gatos, perros, pájaros, incluyendo gallinas. Asegúrate que no haya ratas, ratones ni cucarachas. Mantén los alimentos bien guardados en frascos con tapas. Debes mantener tu casa limpia de polvo, en especial donde duermes porque el polvo es otro disparador de ataques de esta enfermedad.

 

Cuídate mucho; el asma puede ser controlado.
Pregúntale a tu doctor otras recomendaciones para vivir mejor si debes enfrentar esta enfermedad.

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